METRO NEW YORK
El metro de Nueva York es quizás uno
de los más populares en todo el mundo, no en vano,
fue creado en el año 1885 cuando los transportes públicos
estaban todavía muy poco desarrollados. El subway ha
formado parte de la cultura popular durante décadas
y su asociación con el crimen y la delincuencia es
quizás algo exagerada por la imagen de la ciudad que
han proyectado las películas y filmes americanos. Actualmente
el metro es bastante seguro durante el día a pesar
de que hay que evitar determinadas horas especialmente a partir
de las 22-23h de la noche.
El
transporte público es en general malo y también
el metro en el sentido de que impera en él una sensación
de desorden, malos olores y aspecto sucio pero es sin duda
el mejor medio en cuanto a rapidez y necesidad practica se
refiere. Con trayectos medios de 30 minutos podemos movernos
con facilidad a muchos puntos de la ciudad y con algo mas
podemos llegar a las zonas mas periféricas, todo un
lujo, si consideramos las grandes distancias de la gran manzana.
El metro de New York tiene unas 400 estaciones
y unos 1.000 kilómetros de longitud dividido en una
densa estructura de líneas, enlaces y estaciones que
nos llevan a diferentes puntos de la ciudad. Esta gestionado
por la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA) y cada
día unos 5 millones de personas llenan sus vagones.
Es una buena expresión de la cultura
del graffiti y de toda la sabiduría popular, los expertos
en Nueva York aseguran que es una visita indispensable y que
no se conoce bien la ciudad sino se ha visitado su metro.
Es importante leer y orientarse bien a través
del mapa de estaciones, el metro en Nueva York no es como
en Europa, para empezar los trenes que paran en la estación
de espera, no llevan todos a la misma dirección. Los
hay que paran en cada estación, hay otros que sin embargo
paran sólo en las mas importantes, realizando así
trayectos más largos en periodos de tiempo mas breves.
Cada convoy de vagones va numerado con letras como la "A",
la "B", la "C", etc.. y cada número
nos lleva a un sentido o estación diferente, todo un
jeroglífico de combinaciones si venimos de ciudades
donde el sentido de las líneas es muy simplificado.
El metro tiene un precio de 2 dólares
por trayecto aunque es más practico pagar 24 dólares
por una metrocard que nos permitirá viajes ilimitados
durante 7 días.
Muchos turistas acuden a Nueva York tan sólo
para ver el metro seducidos por la cultura popular de un medio
que ha hecho historia en los Estados Unidos.