EMPIRE STATE BUILDING
El Empire State Building es el edificio más
alto de New York y uno de los símbolos de la ciudad.
Fue construido entre 1929 y 1931, durante la Gran Depresión.
Cuenta con 102 plantas y un total de 381 metros de altura
(443,5 m si se considera la antena del tejado). De estilo
art decó, fue diseñado por el estudio de arquitectos
Shreve, Lamb y Hermon. Gracias al bajo precio de la mano de
obra durante la Gran Depresión, su construcción
se llevó a cabo en tan sólo 410 días,
donde 3.400 obreros trabajaron a la vez. El ritmo de construcción
fue el de 4,5 pisos por semana.
La anécdota curiosa está dada
en que el edificio nació de un pique entre los empresarios
Walter Chrysler (propietario de Chrysler) y John Jakob Raskob
(fundador de la General Motors Company), por levantar el edificio
mas alto del mundo. El Chrysler Building (282 metros) fue
finalizado a principios de 1930, para entonces Raskob ya tenía
en mente su edificio para superarle, para lo cual eligió
al arquitecto William Lamb. El arquitecto diseñó
el edificio inspirándose en la forma de un lapiz y
en las palabras del promotor “Hágalo tan alto
como sea posible sin que se caiga”.
El edificio posee 1.800 escalones que suben
hasta el piso 102; son muy populares por la maratón
que hacen los neoyorkinos: subir todas las escaleras del edificio,
acción que puede tardar entre 30 minutos y dos horas.
Está situado en la esquina de la Quinta Avenida y la
Calle 34 West, en la zona del Midtown. Superó al Edificio
Chrysler y se convirtió en el símbolo de poder
de los Estados Unidos, siendo el rascacielos más alto
del mundo por 42 años.
Su diseño alberga 73 ascensores que
van a una velocidad de 366 pisos por minuto. Posee 6.500 ventanas
y la antena de su techo es usada para transmitir radio y televisión
en cuatro estados. Desde su observatorio, ubicado en la planta
86, se pueden apreciar las vistas más asombrosas de
todo Manhattan, tanto, que esta planta es visitada por 3,5
millones de personas al año.
Como todos sabemos, desde sus comienzos el
edifico fue protagonista de diversos films, como es el caso
de una de las mayores producciones de Hollywod: King Kong.
A lo largo de los años fueron más de 100 películas
en las que la imagen del gran coloso de New York aparece en
alguno o varios momentos. El edificio ha sabido inspirar tanto
películas de aventuras como románticas y de
intriga policial. Tanto, que muchas personas extranjeras,
identifican la ciudad directamente con el Empire State, que
tantas veces disfrutaron en sus películas preferidas
y de culto. La entrada cuesta 18 dólares, y por un
pago extra, el visitante podrá visitar también
el observatorio del piso 102.